EPOC

¿Qué es la EPOC?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección pulmonar constante, cuya causa es el daño a los pulmones. Dicho daño causa hinchazón e irritación, también conocida como inflamación, en el interior de las vías respiratorias; esto limita el flujo de aire que ingresa y sale de los pulmones. Este flujo de aire limitado se conoce como obstrucción.

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es la cuarta causa de muerte en el mundo.

¿Qué sucede con nuestros pulmones cuando tenemos EPOC?

Con la EPOC, entra y sale menos aire por las vías respiratorias por una o más razones:

  • Las vías respiratorias y los sacos de aire pierden su elasticidad.
  • Las paredes entre muchos de los sacos de aire están destruidas.
  • Las paredes de las vías respiratorias se tornan gruesas e inflamadas.
  • Las vías respiratorias producen más mucosidad (flema) de la habitual y pueden obstruirse.

¿Cuáles son las causas?

La causa principal de la EPOC es el tabaquismo. Sin embargo existen otras causas que incluyen:

  • Exposición al tabaco por exposición pasiva al humo ajeno
  • Exposición ocupacional a polvos, humos o sustancias químicas
  • Contaminación del aire en interiores: exposición al humo de quema de madera, estiércol, residuos de cultivos o carbón vegetal para la cocina y la calefación
  • Infecciones respiratorias frecuentes o graves en la infancia, que impiden que los pulmones se desarrollen por completo
  • Asma en la infancia
  • Déficit de alfa-1 antitripsina, una enfermedad congénita rara que puede provocar EPOC a una edad temprana


¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • Tos con o sin flema
  • Fatiga
  • Infecciones respiratorias frecuentes
  • Dificultad respiratoria (disnea) que empeora con actividad leve
  • Dificultad para tomar aire

 

Los síntomas de la EPOC pueden empeorar rápidamente. Estos agravamientos, que se conocen como exacerbaciones, suelen durar unos pocos días y a menudo requieren tomar medicamentos adicionales.

 

Las personas con EPOC también tienen un mayor riesgo de padecer otros problemas de salud, entre los que cabe destacar los siguientes:

  • Infecciones pulmonares, como gripe o neumonía.
  • Cáncer de pulmón.
  • Enfermedades del corazón.
  • Debilidad en los músculos y osteoporosis.
  • Depresión y ansiedad.

 

¿Cómo se diagnostica?

Se diagnostica mediante un estudio no invasivo llamado espirometría.

La espirometría es una prueba sencilla e indolora que mide cuánto aire puede inhalar y exhalar el paciente , y qué tan rápido lo hace, usando un aparato llamado espirómetro conectado a una boquilla. Consiste en respirar normal y luego, tras una inhalación profunda, soplar fuerte y continuamente dentro de la boquilla siguiendo las instrucciones.


También se realizan otros estudios como:

  • Radiografía de tórax: se realiza para descartar otras enfermedades que pudieran dar síntomas parecidos, por ejemplo la presencia de masas en el pulmón, que también pueden limitar la capacidad respiratoria.
  • Prueba de gases en sangre arterial: mide los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre. Las pruebas de gases en sangre arterial suelen hacerse en un hospital, pero también pueden hacerse en el consultorio de un proveedor de atención médica. Para esta prueba, se extraerá sangre de una arteria, generalmente de la muñeca, donde se le mide el pulso.
  • Tomografía de Tórax: es una prueba de diagnóstico por imágenes indolora que toma muchas imágenes detalladas de sus pulmones y del interior del pecho. Una tomografía computarizada de tórax puede ayudar a encontrar la causa de los síntomas pulmonares, como dificultad para respirar o dolor en el pecho. 

También puede indicarle a su médico si tiene ciertos problemas pulmonares, como un tumor, exceso de líquido alrededor de los pulmones, conocido como derrame pleural, o neumonía.
 


¿Existe tratamiento?

La EPOC no se cura, pero puede mejorar si no se fuma, se evita la contaminación del aire y vacunándose. Puede tratarse con medicamentos, oxígeno y rehabilitación pulmonar. Existen varios tratamientos para la EPOC.

El tratamiento principal son los medicamentos inhalados que dilatan las vías respiratorias y reducen su inflamación.
Los medicamentos más importantes contra la EPOC son los inhaladores broncodilatadores que relajan las vías respiratorias para mantenerlas abiertas.


También hay otros tratamientos:

  • Comprimidos de corticoides y antibióticos, a fin de tratar las exacerbaciones (crisis)
  • Oxígeno, en personas que han tenido EPOC de larga duración o con EPOC grave.
  • La rehabilitación pulmonar enseña técnicas para mejorar la respiración y la capacidad de hacer ejercicio.
  • Algunos inhaladores dilatan las vías respiratorias y se pueden utilizar regularmente para prevenir o reducir los síntomas, y para aliviarlos durante las exacerbaciones agudas. Los inhaladores deben utilizarse correctamente y, en algunos casos, junto con una cámara de inhalación que facilita el paso de los fármacos a las vías respiratorias.

     

Vivir con la EPOC

Introducir cambios en el estilo de vida puede ayudar a que los síntomas de la EPOC mejoren.
Dejar de fumar o de vapear es lo principal. Incluso si lleva años fumando, dejar de hacerlo puede ayudar.
Evite el humo ajeno o el que se produce en espacios cerrados al cocinar. Realice actividad física.
Protéjase de las infecciones pulmonares:

  • Vacúnese contra la gripe todos los años.
  • Vacúnese contra la neumonía.
  • Reciba todas las vacunas contra la COVID-19 disponibles y asegúrese de que se le ponen las dosis de refuerzo más recientes.